Ciberseguridad en 5G (Parte I): Introducción

La quinta generación de redes de comunicaciones móviles (5G) ya es una realidad en muchos países, y son muchos los usuarios que, a diario, hacen uso de esta tecnología.

Por sus características técnicas, esta tecnología permite conexiones permanentes, ubicuas, de gran capacidad, pero sobre todo, a gran velocidad.

Con la llegada de la tecnología 5G, se espera que esta venga acompañada de un gran potencial de cambio, con un impacto multiplicador en la productividad empresarial. Pero como toda tecnología, la adopción de dicha tecnología supone también nuevos retos y nuevos riesgos que deben ser analizados y gestionados.

¿Cuáles son los riesgos de ciberseguridad?

La literatura académica ha destacado una gran variedad de retos técnicos clave en materia de seguridad en 5G. Las redes 5G se basan, entre otros, en varios conceptos tecnológicos nuevos como son las redes definidas por software (SDN), la virtualización de funciones (NFV) y la computación en la nube. La adopción de estas tecnologías plantea grandes desafíos de seguridad.

No cabe duda de que la oportunidad del 5G no tiene precedentes, pero lo que está claro es que, para que la infraestructura digital respalde los objetivos que tiene, la ciberseguridad debe estar presente como un pilar fundamental.

Una investigación del Journal of ICT Standarization sugiere un enfoque de seguridad para las redes 5G que incluye modelos de confianza y sistemas de “Authentication and Key Agreement” (AKA).

El protocolo de comunicaciones 5G está en constante evolución, y de la misma manera, la ciberseguridad alrededor de las redes 5G debe evolucionar a la par que el protocolo.

En concreto, se prevé que tras el despliegue de las redes 5G se produzcan los siguientes impactos sobre la ciberseguridad:

  • Aumento de la exposición a ataques y más puntos de entrada potenciales para los atacantes.
  • Debido a las nuevas características de la arquitectura de la red 5G, determinados equipos o funciones de red son cada vez más delicados y, por tanto, serán objetivo de los ciberdelincuentes.
  • Una mayor exposición a los riesgos derivados de la dependencia de los operadores de redes móviles respecto a los proveedores.
  • En este contexto, el perfil de riesgo de cada proveedor será especialmente importante.
  • Amenazas a la disponibilidad e integridad de las redes, al ser estas un punto en el que se concentran dispositivos y servicios esenciales.

En conjunto, todos estos retos crean un nuevo paradigma de seguridad, por lo que será necesario reevaluar el marco actual de seguridad y las políticas asociadas. Asimismo, será necesario aumentar la capacidad de monitorización y supervisión de la seguridad de estas redes.

El futuro de la tecnología 5G y la ciberseguridad

A lo largo de varios artículos iremos viendo cómo abordar los retos de ciberseguridad que supone la adopción de esta tecnología.

En el próximo artículo abordaremos el reto que supone que las redes 5G puedan incorporar una gran cantidad de dispositivos, lo que las convierte en potenciales generadoras de nuevos incidentes de seguridad, y por tanto las redes 5G deberán estar monitorizadas desde un Centro de Operaciones de Seguridad.

Referencias

Serie: Ciberseguridad en 5G

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